La Inteligencia Artificial (IA) ya forma parte de nuestro día a día: en los últimos años, el surgimiento de nuevas plataformas basadas en este tipo de programación, han conseguido ganarse un sitio en nuestras rutinas diarias, simplificando nuestra vida en determinados aspectos.
Sin embargo, cada vez se manifiestan más dudas y preguntas sobre la forma en la que este tipo de tecnologías pueden influir en nuestras decisiones. Un ejemplo claro se encuentra en el ámbito de la salud mental: cada vez son más las personas que utilizan chatbots para buscar apoyo emocional o recibir consejos inmediatos frente a situaciones de estrés o ansiedad.
Desde el Centro de Psicología Alexandra Fariña te desvelamos las consecuencias y riesgos de utilizar la Inteligencia Artificial para sustituir el acompañamiento profesional en el ámbito de la salud mental.
Falta de empatía: el gran límite de la IA en Psicología
La conexión humana es fundamental e insustituible en un proceso terapéutico. Recordemos que, la IA, aprende patrones y se nutre de datos y de la información que nosotros mismos le proporcionamos.
Por ello, una máquina no puede comprender las emociones en toda su complejidad ni adaptarse al contexto personal de cada individuo, lo que implica un riesgo de recibir recomendaciones inadecuadas para cada situación.
Riesgos de confiar únicamente en la Inteligencia Artificial
Falsa sensación de acompañamiento
El paciente puede sentirse apoyado y que está recibiendo la ayuda suficiente, retrasando la búsqueda de un verdadero profesional de la Psicología.
Dependencia tecnológica
En un mundo cada vez más digital, confiar en exceso en este tipo de herramientas puede reducir la motivación de acudir a terapia o generar aislamiento social.
Respuestas inadecuadas
Los algoritmos no se adaptan a cada caso particular ya que utilizan datos genéricos para dar consejos.
Ausencia de diagnóstico real
La Inteligencia Artificial no está capacitada para evaluar trastornos mentales ni establecer un plan terapéutico adecuado.
La IA como complemento, no como remplazo del Psicólogo
En definitiva, podemos afirmar que existen consecuencias derivadas de retrasar la ayuda profesional, como pueden ser una intensificación de los síntomas debida a la falsa sensación de acompañamiento, la falta de un diagnóstico claro y la ausencia de seguimiento terapéutico, lo que hacen que el paciente pueda observar un empeoramiento de los síntomas, que se vuelven más difíciles de tratar.
Además, como te comentábamos al principio de este post, la IA sí que puede formar parte de nuestra vida y simplificar algunas tareas, ya que podemos utilizarla como un recurso complementario para recordatorios o diarios emocionales. Sin embargo, en ningún caso puede sustituir la labor de un profesional de la salud mental.
Si sientes que necesitas apoyo emocional o quieres dar el primer paso hacia tu bienestar sin depender de la Inteligencia Artificial, en el Centro de Psicología Alexandra Fariña estamos aquí para ayudarte. Pide tu cita en el 986 047 949 y cuida de ti con la atención psicológica que mereces.
